Los Beatles murieron el 10 de abril de 1970, hace ahora 42 años, la mañana que Paul McCartney anunció a la prensa que dejaba la banda y que tenía listo su álbum de debut en solitario. No era el único, ya que el resto de sus compañeros publicaron su primer disco antes de que acabara el año. A unos le fue mejor y a otros peor, pero lo que todos descubrieron fue que la vida podía ser muy dura para un ex Beatle.
Sí, llegó 1970, para todos fue difícil ser un ex Beatle, para Paul McCartney fue mucho más complicado. A ojos del público, él era el responsable de la disolución de la banda. Yoko Ono estaba por ahí, sí, pero se le adjudicaba una actividad dinamitadora más a largo plazo, de peso lento, mientras que McCartney fue el que anunció al público la muerte de los fab four. Aunque hacia meses que la banda ya no existía, que John ya se había ido y que Phil Spector hacía lo que quería con las cintas de Let it Be sin contar con nadie más, la idea que quedó fue la siguiente: Paul McCartney anuncia que abandona los Beatles y que, por lo tanto, la banda deja de existir; de paso, aprovecha para decir que, en una semanas, va a publicar su primer disco en solitario -que lleva meses grabando en secreto en Abbey Road- y lo va a hacer coincidir con la salida de Let it Be.

