Por la boca muere… el salmón

Los periodistas musicales son, mayormente, gente que quieren ser talibanes, mientras aspiran a ‘que los follen bien’, que tampoco es una desgracia. ¿Y los internautas? Internet debería ser carísima y apenas usarla (los internautas no usan sus genitales y son felices) Prensa y público nos traicionaron con alevosía, están vendidos al mejor postor, denigrando el prestigio de la música y la cultura, aplaudiendo el irrespeto frívolo a los derechos de autor. Las redes sociales (odio esa palabra) tendría que ‘ahorcarse accidentalmente buscando el placer erótico de la masturbación apenas oxigenada’.

Andrés Calamaro